lunes, 24 de febrero de 2014

¡Qué tontería...!


Yo tenía 15 años y unos tíos vivían en Salto (¡detesto aclarar PBA, porque los uruguayos tengan una localidad con el mismo nombre!) y me invitaron a pasar una quincena en su casa.
Mi tío era camionero...así que por el pasaje no había problemas, ya que tomaría el querido y verde 1114, ida y vuelta.
¡Y por una vez...mi vieja dio su ok! Mi viejo en "esas cosas", ni pinchaba ni cortaba.
Mis primos eran tres o cuatro años mayores, pero ése no era problema. ¡Al contrario, si estaban llenos de amigos y además de parientes entre parientes con otros parientes!
Eso sí: Todos de distinto apellido, así que nunca sabías cuándo metías la pata al hablar con alguien de un tercero.
Y bueh...es un pueblo muy lindo, con un hermoso balneario al que íbamos hasta de noche...En Salto nació mi hermano porque mis viejos cuando se casaron, el mismo día rumbearon para allá y a los 2/3 años volvieron.
Y se hizo carnaval...Mi tío integraba la Comisión del "Club Compañía"...que era rival de otro más copetudo y competían a ver quien llevaba más gente a los bailes.
Yo no tenía ropa acorde, (viste cómo son los bailes en el interior, o al menos cómo eran en el '65, todo el ropero encima. ¡No sabés!)
El tema es que yo mido medio metro más que mi prima y 15 kilos menos. Lo único que podíamos compartir sin reformas, eran los zapatos. Ambas calzamos 36. La ropa...¡olvídalo!...pero igual me puse algo hilvanado "pa achicar" e hicimos la entrada triunfal en el Club. Se hizo un silencio de voces (la música seguía)...y todas las caras ¡me miraban!.
Claro...yo era "la prima de Buenos Aires de los Sainz"...¡qué bochorno!...
Yo soy (imagináte en aquélla época) muy beatleriana ...¿Y cómo iba a bailar? ¡Suelto, obvio,  revoleando los brazos y sacudiendo la cabeza!
Nop...nadie bailaba así. Todos lo hacían abrazaditos...pero como cuando el referí se interpone entre dos jugadores, o como tomando distancia.¡Minga de ♫ bailar pegados...♫!
Hice lo que pude, porque como era "la novedad" no me faltaron invitaciones...
Toooodo muy "normalito", hasta que un flaco osado, me sacó a bailar "Anochecer de un día agitado"...¡¡como había que bailarlo!!...Y ahí me sacudí como perro que salió del río...
hasta que me dí cuenta que nadie bailaba porque estaban ocupados mirándonos.
¡Incluídos mis tíos y primos, que se divirtieron a lo loco con el espectáculo!...
Al día siguiente no quería ni asomar el hocico a la calle, te imaginarás... Pero mi tío era un hombre muy respetado y fuimos al balneario a pasar el día. Un día en el que casi muero ahogada y conocí a un amigo de mi primo que...Pero mejor no les cuento nada más por hoy, ya que ésa historia...merece un capítulo aparte.